martes, 27 de marzo de 2012
La llamada de la ciudad...
Nosotros hombre y mujeres de este mundo,somos criaturas solares. Amamos la luz y la vida.Por eso nos apiñamos en pueblos y ciudades,mientras año tras año el campo va quedando mas y mas desierto.Bajo la luz del sol, de día, cuando la naturaleza vive y se agita a nuestro alrededor, nos gustan mucho las colinas abiertas y los profundos bosques.Pero de noche cuando la Madre Tierra duerme y nosotros seguimos despierto, el mundo nos parece un lugar solitario, y nos asustamos cual niño en casa silenciosa. Y entonces nos detenemos y sollozamos, y echamos de menos las calles luminosas, el sonido de las voces y la respuesta palpitante de la vida humana. Nos sentimos tan indefensos y tan pequeños en la gran quietud, cuando los oscuros árboles susurran mecidos por el viento de la noche...Nos rodean demasiados fantasma, y sus suspiros silenciosos nos entristecen ¡ Unámonos a las grandes ciudades donde hay miles de farolas, gritando y cantando al unisono, nos sentiremos mas valientes!
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